En cinco años desaparecerá la ganaderia en Ávila
La situación es dramática. "Se habla mucho de los buitres y de los águilas, pero poco de los ganaderos, una auténtica especie en vías de extinción", ha asegurado Muñoz, presidente de la Cámara Agraria Provincial, tras ser reelegido líder de la organización profesional agraria mayoritaria en la provincia de Ávila. La asamblea de UCCL-Jóvenes Agricultores se ha celebrado en la mañana del domingo con la participación de cerca de 150 delegados, que han tributado un homenaje a 25 miembros que han pertenecido a las ejecutivas desde su fundación hace más de tres décadas.
En el mes de enero causaron baja 92 ganaderos en la provincia, "si seguimos a este ritmo en cinco años no quedaría ninguno a título principal", ha asegurado el presidente de la organización: "vivimos el peor momento que yo he conocido en el mundo agrícola y ganadero". Y echa manos de los números: en 1986 había 4.700 explotaciones de vacuno de leche en la provincia de Ávila, y ahora hay 317; y de las 2.040 de ovino y caprino de entonces en a actualidad quedan 960. "La situación es dramática", afirma.
"Estamos pasando por una cantidad de problemas enormes, por eso hemos invitado a los partidos a que apoyen medidas, porque las Administraciones pueden hacer muchas cosas", explica, y pone como ejemplo que la Junta "apoya a las industrias agroalimentarias con un 22% de sus presupuestos", por lo que "podría exigir contrapartidas, como que recojan la leche a los ganaderos". Pone como ejemplo la láctea García Baquero, que "recibe infinidad de ayudas y luego recoge al mejor postor".
La modificación de la PAC (Política Agraria Comunitaria) "para fijar población en los pueblos, porque son los agricultores y ganaderos a título principal los que viven ellos y no los médicos y los notarios", es otro de los objetivos de la organización agraria.
La asamblea de UCCL-Jóvenes Agricultores, celebrada con el lema "Tres décadas junto a los A.T.P. (Agricultores a Título Principal)", ha renovado los cargos del comité provincial y de la ejecutiva sus órganos de dirección y ha modificado los estatutos para denominarse "organización profesional agraria" y no "sindicato".
Desde 1977
También se ha celebrado un acto de homenaje a 25 personas que han sido miembros de las direcciones de la organización desde la creación de la Unión de Campesinos de Ávila (UCA) en 1977, en la parroquia de Muñana. "Entonces nos llamaban comunistas", ha recordado uno de los homenajeados, que participó en aquella reunión.
Desde entonces, según Muñoz, se han producido mucho cambios de nombre, aunque siempre "motivados por la independencia". "Yo fui presidente de Asaja -ha recordado-, pero nos salimos de Asaja porque empezó a relacionarse con el PP, y siempre hemos querido ser independientes, también económicamente, y lo mismo ocurrió con Coag cuando empezó a firmar acuerdos con el PSOE, y por eso nos mantenemos alejados de la patronal CEOE y de los sindicatos obreros"
AvilaDigital.com correspondiente al dia 1 de Marzo.
Ante esta situación Punto Veinte expone lo siguiente:
Primero. Las pérdidas del sector ganadero suponen una pérdida muy importante de puestos de trabajo en un sector histórico para Ávila, que durante siglos ha soportado buena parte de la economía abulense.
Segundo. Esa pérdida del sector ganadero trae como consecuencia lógica daños al entorno del propio trabajador, problemas económicos a nivel familiar, municipal y provincial.
Tercero. La pérdida de un sector económico tan importante genera a su vez un menoscabo directo sobre la dotación de servicios en los municipios y al mismo tiempo una pérdida de población. La pérdida de población genera a su vez una pérdida de poder económico de los municipios, generando una espiral de pérdida económica y social. La ausencia de servicios -escuelas, centros sanitarios, oficinas administrativas, etc- es una causa clarísima de éxodo rural.
Cuarto. La emigración y escased de nacimientos da lugar a un envejecimiento especialmente grave en el entorno rural que compromete seriamente la calidad de vida de los municipios. Puesto que a la falta de dotaciones sociales y económicas se suma un elevado porcentaje de personas muy frágiles por su avanzada
edad y en muchos casos con problemas económicos.
Quinto. Esta situación de degradación social globalizada genera pérdidas sociales muy graves por la falta de servicios y la fragilidad de la población, que acaba derivando en fenómenos importantes de pobreza y falta de asistencia.
Sexto. La degradación social de los pueblos abulenses compromete seriamente el patromonio cultural, histórico y artístico provincial. Buena parte del patromonio abulense puede verse literalmente abandonado por el abandono al que están abocados buena parte de los municipios abulenses.
Séptimo. Como corresponde a un blog sobre cuestiones ambientales y sociales. También tenemos que preocuparnos por la cuestión ambiental. La pérdida global de población va a generar un decaimiento generalizado del valor económico de los terrenos agrarios, y por tanto es muy probable un abandono de las mismos. Este abandono traerá consigo un abandono de la gestión y conservación de buena parte de los territorios abulenses que conducirá a una degradación ambiental muy seria, y con muy pocas posibilidades de remedio por los problemas ya expuestos.
