Incendios Forestales III
Esta tercera parte comienza a plantearse contemplando incendios de gran magnitud. Los medios de comunicación informan que los incendios ya han quemado una superficie superior al año 2008 en lo que va de año. Además a este drama ecológico, se añade otro personal por las muertes ocurridas en estos días, las últimas en el incendio de Arenas de San Pedro (Ávila).
Los partidos políticos e instituciones, se encuentran luchando en dos frentes, el frente de las llamas y el político. El frente político como es costumbre, se basa en la búsqueda de errores del adversario para hozar unos cuantos votos de un problema nacional. Punto Veinte no busca esa podredumbre, sino crear un espacio divulgativo para reafirmar la necesidad de crear una corriente de cambio a todos los niveles. Para evitar el drama de los incendios no es suficiente reformar el código penal, o adjudicar más medios de extinción.
Hace falta una reforma agraria, una reforma en la convivencia con los valores ecológicos, una toma de conciencia (política, social y económica). Después de años de fracaso de las políticas agrarias, no es casualidad el estado de abandono de los montes españoles. Aunque muchos de los incendios de estos días han sido provocados de forma intencionada, consciente y con la intención de hacer daño, no es suficiente argumento para justificar semejante fracaso nacional. Además la existencia de canallas es algo consustancial a la sociedad humana -siempre habrá criminales-, ellos son los culpables de estos atentados y tendrán que pagar por ello.
Ahora bien el estado de abandono de los montes, y el fracaso de las políticas agrarias tiene claros responsables: los ciudadanos. Cuando un proyecto concreto fracasa, se acude a la responsabilidad política concreta. Después de décadas de fracasos en materia agraria y de conservación ambiental, no se puede acudir a las siglas políticas, hay que acudir a los electores. Al español de a pie, inmóvil, mansurrón y acomplejado que con su voto admite este fracaso colectivo. Precisamente para cambiar conciencias ha nacido este espacio divulgativo, para sensibilizar sobre otra forma de administrar los valores ambientales, humanos y económicos. La intención es clara, no hay justificación alguna para evadirse de problemas sumamente serios y que nos atañen a todos, es hora de cambiar las cosas.
Retomando la Parte II sobre la lucha contra incendios y los medios utilizados. Los medios de lucha contra incendios suelen diferenciarse según sus características básicas de una forma similar a la composición del ejército. Por ello suelen distinguirse medios aéreos, terrestres mecanizados y combatientes.
Esta distinción es fundamental para entender el área de actuación de cada uno de ellos y sus limitaciones. Tal es así que en cada momento del incendio suele disponerse de una serie de medios, y una serie de estrategias de extinción.
Los medios aéreos más comunes son los helicópteros y los hidroaviones. Los helicópteros son medios sobradamente conocidos por todos, caracterizados por la posibilidad del vuelo estacionario, la versatilidad y la elevada velocidad punta. La posibilidad de vuelo estacionario es una propiedad fundamental para la extinción de incendios puesto que posibilita la organización del ataque a las llamas o por ejemplo la toma de agua de puntos de agua muy localizados.
Debe pensarse que el ataque de las llamas con medios aéreos es una labor que implica un gran riesgo para los pilotos, debido al riesgo del propio vuelo y al humo de los incendios. Por ello es muy importante que los aparatos estén debidamente organizados para evitar accidentes. Esto quiere decir sencillamente que por cuestiones bien de seguridad de los pilotos o por cuestiones técnicas de extinción, no tiene sentido que todos los aparatos realicen descargas de agua de forma simultánea. Lo más adecuado es que el ataque se realice de forma sucesiva.
En cuanto a los hidroaviones, estos aparatos se encuentran especializados fundamentalmente en dos tareas, la lucha pesada contra incendios y labores de análisis. Los hidroaviones presentan la ventaja de su elevada capacidad portante de agua si bien no tienen la agilidad de los helicópteros. Por ello sólo suelen actuar en grandes incendios donde sea necesario hacer descargas de gran magnitud, y donde el factor de la agilidad sea secundario.
Esta distinción de propiedades, da una primera aproximación a la lucha contra incendios. De forma que los incendios de poca importancia estarán frecuentados por helicópteros y aquellos grandes incendios requerirán la participación de hidroaviones. Ahora bien, debe tenerse en cuenta que los medios aéreos tienen limitaciones importantes. Por ejemplo si la columna de humo es especialmente densa y voluminosa, los medios aéreos tendrán problemas para actuar, debido a los problemas derivados de una mala combustión de sus motores por el déficit de oxígeno y por la escasa visibilidad que puede dar lugar a accidentes.
En cuanto a los medios mecanizados terrestres, puede distinguirse el bulldozer, el camión autobomba, y vehículos todoterreno tipo pick-up. El vehículo bulldozer es un vehículo que suele estar destinado a la construcción de vías forestales, pero que en situaciones concretas puede ser medio decisivo para la lucha contra incendios. Su utilización se basa en la creación de áreas o fajas cortafuego, con el fin de eliminar combustible y evitar la progresión del fuego. También suele ser utilizado para arrojar tierra sobre las llamas, y reducir la intensidad del fuego. Una gran desventaja de este medio es su escasa velocidad, por ello debe ser trasladado en vehículo auxiliar y la accesibilidad de este al incendio condiciona su utilización.
En cuanto a los vehículos autobomba, estos suelen ser utilizados para el ataque directo sobre las llamas, es muy efectivo sobre llamas de hasta 1,5 metros. En cambio para llamas de altura superior presenta grandes inconvenientes debido a que los operarios no pueden soportar temperaturas tan elevadas ni condiciones de riesgo importantes. Por último los vehículos tipo pick-up, son interesantes por la combinación que puede dar el uso de un vehículo autobomba y la asistencia de operarios. En cambio presentan como inconveniente escasa capacidad de carga de agua y las limitaciones propias de los operarios.
Las limitaciones humanas a los incendios son intuitivas: la necesidad de aire de calidad, un rango de temperatura determinado, etc. A estas limitaciones debe añadirse el riesgo derivado de sus actuaciones el monte: caídas, accidentes con herramientas, accidentes de tráfico, caídas de elementos –rocas, árboles, etc.- Ahora bien los combatientes resultan insustituibles en las labores de remate, vigilancia, colaboración con otros medios, etc. Como también es importante señalar que los trabajadores tienen una capacidad de acceso al monte prácticamente ilimitada, tienen la posibilidad de realizar múltiples tareas, son sin duda imprescindibles para la lucha contra los incendios.
En definitiva, los incendios forestales no son un lugar apto para la aplicación de todo tipo de medios, ni todos los incendios pueden combatirse de la misma forma. Puede decirse que a cada incendio y en cada situación debe aplicarse una serie de medios, y a medida que las condiciones del fuego cambian debe cambiarse las dotaciones. Por otro lado debe tenerse en cuenta el coste económico de cada uno de los medios, los riesgos y el daño que el fuego puede llegar a causar. Es sumamente importante tener identificado los riesgos para las personas, sus bienes y los daños ambientales. En función de estos factores se planifica la distribución de medios en el territorio, y por tanto a actuación de los mismos.
Para planificar los medios sobre el territorio, hace años que se diseñaron los mapas de riesgo de incendio. La estrategia consiste en modelar un posible incendio y los medios que en su caso debería contarse para evitar daños de importancia. Por supuesto la teoría es sólo teoría y la realidad es infinitamente más compleja.

adolfo Valdez dijo
Bienvenido al mundo Tecnológico de Prevención y Control de Incendios Forestales.
Seleccione el titular de este libro ¿COMO PROTEGER MI CASA CONTRA INCENDIOS FORESTALES?, porque quiero resaltar tres puntos importantes.
Primero.- Presentarle a la población civil un revolucionario método operacional efectivo para el combate de incendios forestales, que será aplicado e instalados en casas o edificios que estén confinados en zonas boscosas o que estén expuestas a altos riesgos de incendios forestales.
Segundo.- Este método operacional para el combate de incendios forestales hace Fácil que las personas no técnicas como Ud. puedan sobrevivir y autoproteger sus bienes de los incendios forestales.
Tercero.- Que el método operacional para el combate de incendios forestales aplica tres importantes medidas técnicas usadas para proteger principalmente la vida, como es la PREVENCIÓN, el RESGUARDO y el AUTO-CONTROL DEL INCENDIO FORESTAL por la población civil.
Que lo hace revolucionario?
El método operacional para el combate de incendios forestales, consiste en una nueva alternativa técnica operacional empleada por Ud. para el combate de incendios forestales, reforzando así la capacidad de respuesta para protegerse contra los incendios forestales, logrando mantener un tiempo de respuesta rápida y oportuna para proteger los bienes y propiedades, y conservar sobretodo principalmente la vida de Ud. y los ocupantes de la vivienda.
Este metodo operacional aqui expuesto, es aplicado en estructuras ubicadas en zonas urbanas y no estructuras ubicadas en zonas forestales, lo cual hace novedoso su efectiva aplicacion.
Enviar sus comentarios al email: adolfovaldez45@hotmail.com
Maracay, Estado Aragua, Venezuela
16 Septiembre 2009 | 09:08 AM