El futuro Parque Nacional de Guadarrama, en la recta final
(La Razon)
La Sierra de Guadarrama, el telón de fondo verde y rocoso de Madrid capital, está a punto de alcanzar un sueño anhelado en el tiempo, convertirse por fin en Parque Nacional. Y tan anhelado, las primeras voces surgieron a principio de los años veinte y la Asociación Peñalara lo pidió formalmente en 1927, tal y como ha recordado José Luis Hurtado, presidente de la Real Sociedad Española de Alpinismo de Peñalara, y uno de los expertos que participaron en el encuentro de A Tu Salud Verde.
Más de 100.000 hectáreas (ha) dibujan el actual Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN). Se trata de un territorio muy amplio, que afecta «al 12,53 por ciento de la superficie de la Comunidad de Madrid», ha precisado Francisco Sánchez Herrera, jefe del Servicio de Espacios Naturales Protegidos de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid.
En un terreno tan amplio y diverso, y también alterado, lógicamente no todo es Parque Nacional. Unas 20.000 ha son las propuestas para tal protección. Entre ellas, están las Reservas y las zonas de Máxima Protección, como la Pedriza, el Macizo de Peñalara y Siete Picos, entre otras. Guadarrama, por cierto, cero hectáreas como Parque Nacional. Se trata de una pequeña extensión si se comparan con el total, pero lo cierto es que son 5.000 ha más que las que como mínimo exige la Ley de Parques Nacionales para un parque terrestre.
El PORN también protege 48.000 ha para usos tradicionales y aprovechamiento de los recursos naturales, fundamentalmente forestales, agrícolas y ganaderas. A su vez, también se han zonificado áreas de asentamientos tradicionales y de planeamiento urbanísico. Y se contempla la posibilidad de crear varios Parques Regionales. Lo que no está claro es cuántos (uno o dos). Bajando en altitud y en la zona suroeste, aquella que vas desde el Monte Abantos hasta casi Guadarrama, el PORN lo zonifica como Paisaje Protegido. Y finalmente, tras esas 10.000 ha, se crea un área de amortiguamiento de los impactos que se pudieran producir fuera del PORN, conocida como Zona de Transición. En definitiva, el nuevo PORN «protege casi 56.000 nuevas hectáreas en la Sierra de Guadarrama», ha concluido Herrera.
Pero este PORN no está todavía cerrado. Falta mejorarlo, si no con muchas, al menos con algunas de las 18.500 alegaciones que recibió al presentarlo en 2008 a información pública. Y eso es lo que queda por cerrar para que «antes de fin de año sea aprobado por el Consejo de Gobierno», ha explicado Federico Ramos de Armas, director general de Medio Ambiente de la Consejería.
A la espera de que esto se lleve a cabo, lo cierto es que el nuevo PORN, más querido por algunos que el presentado a información pública en 2006, no está exento de polémica. La primera petición es que se tenga en cuenta que el terreno a proteger en sus diferentes niveles está muy humanizado. De hecho, «hay casi 40 pueblos incluidos en este territorio. De media, al 66 por ciento de la superficie de estos pueblos le afecta el PORN y 14 de ellos quedan en su totalidad dentro del territorio al que afecta el Plan de Ordenación», ha precisado Herrera.
En este sentido, el PORN tiene en cuenta usos tan tradicionales y que han dibujado la sierra como es hoy (salvo por los muchos edificios) como la agricultura y la ganadería. «Hemos buscado un equilibrio. No queremos que los que vivan allí vean la conservación como algo negativo, sino todo lo contrario», ha manifestado Armas. En esta línea, Armas ha incidido en que la protección servirá de apoyo a la promoción de estos productos. Algo esencial para muchos de los lugareños, ya que más de 1.100 explotaciones ganaderas y equinas están precisamente ubicadas en la sierra madrileña; es decir, un tercio del total de la Comunidad de Madrid.
Recompensa
Una de las peticiones expresadas por la alcaldesa de Rascafría, Yolanda Aguirre, es que se «recompense a los territorios por los servicios ambientales que prestan». Léase, agua y todo ese CO2 que fijan, como sumideros que son, sus bosques.
Pero si esta petición puede generalizarse para prácticamente toda la sierra, no lo es que se compense a este Ayuntamiento por suspender los estudios para un nuevo avance del Plan General de Urbanismo de Rascafría a la espera de que el PORN diga si pueden construir o no y en qué cantidad. Porque lo cierto es que en muchos pueblos de la sierra, los planes de urbanismo no sólo no se han parado, sino que se han disparado.
También se habló de la necesidad de crear empleo, empleo de calidad. El problema, como recordó Yolanda Aguirre es que los Ayuntamientos viven de la construcción. De ahí que sea esencial dar un giro. Una posibilidad, potenciar la reconstrucción verde, es decir, incorporar a los edificios actuales energías renovables y medidas que favorezcan la eficiencia energética.
La regidora también ha hecho hincapié en la mejora que este segundo PORN ha llevado a cabo respecto al turismo, ya que al introducir el concepto de «capacidad de acogida», se permite restringir ciertas actividades, según qué época y según qué zonas. Es decir, una apuesta por el turismo de calidad, no de cantidad, un factor importante si la protección viene de la mano de más visitantes.
En cuanto a los aspectos que han levando más polémica, uno de ellos es la zonificación de las estaciones de esquí de Navacerrada y Valdesquí. Otra, que quepa la posibilidad de que los montañeros no puedan realizar su actividad deportiva en libertad, sino que tengan que seguir las sendas que se prefijen. Quedan unos meses para su mejora. Ojalá para ver un árbol no tengamos que recorrer 50 kilómetros.
